domingo, 26 de diciembre de 2010

Ampliando tus sueños



¿Dónde están tus sueños? La gente más feliz, exitosa es aquella que ve una oportunidad en cada día.

¿Dónde están tus sueños? La gente más feliz, exitosa es aquella que ve una oportunidad en cada día. Quiero desafiarte a que te preguntes en qué estás soñando. Como hijos de Dios, debemos aprender a ver a través de los ojos de la fe. ¿Cuáles son tus ojos de la fe? ¿Qué estás viendo? ¿Qué piensas? ¿Qué crees que puedes lograr en esta vida? ¿De qué crees que eres capaz? ¿Qué te dices a ti mismo constantemente? ¿Qué ven tus ojos? ¿Las circunstancias que vives o estás creyendo constantemente por algo más, sin importar lo que hoy te rodea? ¿Lo estás confesando? ¿Qué le dices a la gente que está cerca de ti?

Hoy platicaba con una persona que se fue a vivir a EEUU con un conocido. Me contaba que llegó el momento en que este compañero se quejaba tanto, que de diez palabras, ocho eran negativas. Hasta que llegó al punto que no lo podía escuchar más. Di: “He nacido para ser un campeón”. Hoy le quiero hablar a campeones. ¿Quiénes son los campeones? Aquella gente que tiene fe, visión. Nadie llega a ser un campeón si antes no lo ha creído. El día que a ti te den el trofeo del primer lugar, no te habrás hecho campeón ese día, sino desde el momento que lo concebiste, lo creíste. A Michael Jordan le dijeron que no podía jugar ese deporte, pero ¿qué hizo? El miraba todos los días videos de los profesionales de ese entonces; observaba cómo eran premiados, y los veía una y otra vez. Al punto que cuando fue coronado como mejor jugador, relata que ya había subido esa plataforma varias veces en sus sueños. ¿Qué estaba haciendo? Engendrando. No necesitas ser campeón hasta que obtengas los bienes, la esposa, los hijos, los recursos. Lo que te vengo a decir es que Dios te ha llamado con todo lo que necesitas para ser un campeón. Todos llevamos un campeón dentro. El te trajo aquí con un plan bueno. Dice la Biblia que todos los planes fueron preparados de antemano para nosotros. No vas a traer un hijo para hacerle mal. El deseo de un buen padre es que sus hijos salgan, vuelen, lleguen lejos; el mismo deseo tiene Dios para ti. Jesús dijo: “Mayores cosas harán en mi nombre”.

¿Qué está constantemente en tu mente? ¿De qué te llenas la cabeza todos los días? Dime si hoy hubiera tenido un video tuyo de cómo te levantaste, ¿qué miraría? ¿Qué reacción tuviste cuando sonó el despertador? ¿Cuántos creen que los hechos marcan lo que llevamos dentro? Si pudiera ver a qué hora te levantaste, de qué manera lo hiciste, cuáles fueron tus primeras palabras, con qué entusiasmo te vestiste, cuáles fueron tus conversaciones, créeme que pudiera darte un dictamen muy certero de adónde puedes llegar, porque nada lo podemos realizar si antes no lo concebimos dentro. Te desafío a que no importa lo que hayas estado pensando hasta el día de ayer, Dios hoy quiere que salgas convencido que El tiene algo especial para ti en esta vida. Vengo a decirte que nada es imposible para el que cree, que tus ojos deben estar puestos en lo alto, que una persona puede hacer la diferencia. Tú puedes ser ese agente de cambio en tu casa, en la empresa, en la nación.

¿Cuántos conocen la vida de Gandhi? No sé si alguien ha leído su biografía. Fue un hombre que sacó a la India de la esclavitud con Inglaterra, sin pelea, sin armas, sin violencia. Su liderazgo fue tan grande que cuando murió, salen tomas de su entierro donde había millones de personas. Fue tanto el liderazgo, que el mismo pueblo inglés le hizo un homenaje. Vieron que ese hombre era algo tan impresionante, que el mismo enemigo lo honró. ¡Cuánto más tú que tienes el Espíritu de Dios! Todas las cosas que tú puedes lograr las debes de creer primero. Esto viene desde el inicio en Génesis. ¿Qué hizo Dios para hacerle creer a Abraham que sería padre de multitudes? Lo hizo imaginar. Le dijo: “Tú vas a ser padre de multitudes. Cuenta las estrellas, las puedes ver, así será tu descendencia”. ¿Qué le dio? Una visión. Sabes algo, la mente que posees tiene la capacidad de imaginar cosas ilimitadas. El Espíritu Santo no tiene límite. Tú puedes decir: “Hay cosas tan grandes que no creo que las puedo realizar”. Esa voz interna es la que debes aprender a vencer. Si tú eres el primero en ponerte obstáculos, tengo que decirte que no lo vas a lograr. La Palabra de Dios es para locos. Si te pones a estudiar la Biblia, hay muchas cosas que no las vas a entender. No puedes comprender la sabiduría de Dios, pero puedes creer su Palabra. ¿Cuántos están dispuestos a creer que Dios tiene grandes cosas para nosotros?

En mi vida personal en el deporte, desde niño aprendí a creer. Cuando tenía tres años, veía las carreras de motos, los brincos, miraba mucho y quería correr motos. Tanto así que le pedí moto a mis padres y nunca me la daban. Fue tanta la insistencia, que mi hermano, teniendo 13 años, le acababan de regalar una pistola de gas, la cual decidió cambiar por una moto “cincuentilla” que tenía un vecino. ¿Saben para quién? Para mí. Yo creí por una moto. Dios tiene su manera de hacer las cosas y no necesariamente es la que tú crees. ¿Cuántos creen que, en este mismo momento, si estás dispuesto a creer y no dudar y a ser una persona de ánimo, Dios puede hacer un milagro en tu vida? Tienes que aprender a ser una persona que viva del favor de Dios. Levantarte cada mañana diciendo: “Este es el día que tú has hecho y en él me gozaré; el bien y la misericordia me seguirán todos los días; declaro que tú estarás conmigo; que el negocio que quiero me lo darás, que cada decisión que tome tú estarás conmigo”. ¿Qué actitud tienes? ¿Cómo preparas tu día? ¿Cómo sales a la calle? ¿Sales positivo, sonriendo, cargado del poder de Dios, expectante? Vas a obtener en esta vida lo que tú esperes. Si tú esperas dos, dos vas a recibir; si esperas cuatro, cuatro vas a recibir, porque estás creyendo por eso.

Todas las cosas las vas a obtener no por tu talento, sino porque tienes a tu Padre que está en los cielos. Tienes a un padre que no tiene recursos limitados. Tiene todo, tú eres hijo del Dios que creó este universo. Ve su grandeza, el sol, los cielos, todo lo que El ha hecho y es tu padre, hizo todo. Sus recursos son ilimitados, te ama con su corazón. ¿Crees que para El hay cosa difícil de quererte dar? Tienes que aprender a provocarlo. Hoy puede ser el día que tu negocio crezca exponencialmente. No le pidas al Señor así: “Si tan sólo me dieras un pequeño aumento, con esto la voy a pasar bien”. Cree por cosas grandes, anímate, te vengo a desafiar. Si has perdido la esperanza y has dejado tus sueños, retómalos. Los llevabas desde chico, Dios dice: “Créeme con el corazón de un niño”. Si te dicen de niño que yo soy Superman y me ponen la capa, me crees. Para un niño no hay imposibles. Cuando te piden algo, no te preguntan si lo tienes. ¿Crees que un niño está pensando eso? ¿Por qué te limitas a pensar si vas a llegar a fin de mes?

Génesis 15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.

Génesis 17:4-5 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbres de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Dios lo primero que hizo con Abraham fue que le dio una visión y le cambió el nombre. Tienes que aprender a verte de una manera distinta. Si tú pintaras tu autorretrato, ¿qué pondrías en ese cuadro? ¿Cómo te ves tú? Tú actúas según como te ves. Si te ves como un campeón, como una persona de éxito o una con gracia, así actuarás. Tú tienes el favor de Dios en tu vida. Puedes salir a la calle a declarar afirmaciones a tu vida. Tienes que tener la expectativa de tener un trato especial, si eres hijo del Altísimo.

¿Cuántos van a rechazar todo pensamiento de escasez? Cuando venga uno de estos pensamientos, debes reprenderlo en el nombre de Jesús. El se hizo pobre en la cruz para que nosotros nos enriqueciéramos. Nunca pienses que la gente que está alrededor tuyo no te quiere, cree que te quieren y hasta te van a ayudar. Yo cuando empecé a correr motos, tuve la moto que te conté durante algunos años. Después de algunos años, la moto ya estaba inservible. Me pasé un año sin moto. A los once años, me dieron mi primera moto. Ese día metí la moto a mi cuarto y dormí con ella. La limpiaba, miraba el manual y la quería ir a arrancar esa misma noche, no dormí. Eran las cuatro de la mañana y yo abría los ojos para ver si ahí estaba la moto. Ese año tuve la oportunidad que me dieran permiso de correr motocross. Ese día que fui a la pista, estaba el que era campeón en ese tiempo. Yo estaba sentado viéndolo, y dije: “Yo voy a ser Herberth Lantan 2”. No sé ni por qué lo dije, ellos se reían de mí. Yo empecé a correr motocross a los once años y gané el campeonato; a los trece, gané el campeonato centroamericano. A los catorce, el campeonato nacional; fui campeón latinoamericano a los quince años. Cuando estábamos en el partidero, nunca hubieran creído que yo era el campeón. Pero lo fui campeón desde ese primer día que entré en la pista, lo creí con todo mi corazón y así fue hecho. Tuve el mejor patrocinio en toda la historia del motocross. Recibí salario a los quince años, cinco motos regaladas, camión para transporte. ¿Por qué? Porque lo creí.

¿Por qué estás creyendo esta noche? Hoy estoy a pocas semanas de recibir la casa de mis sueños. Hace años que me casé, llegué a mi casa y no tenía ni para las cortinas. Había ahorrado un poco, pero sólo me alcanzó para el anillo de compromiso, la cama era prestada, no tenía cortinas; pude comprar una refrigeradora y un lavatrastos. Han pasado ocho años y voy a recibir una linda casa que no ha sido por mis fuerzas, sino por el Espíritu Santo. Gracias, Jesús.

La historia relata que había décadas de años que no se había podido romper el récord de la milla, hasta que lo rompió alguien: Roger Banister. Es más, la gente decía que era imposible, que no se podía romper, pero eso no lo detuvo. Después que él lo rompió, en ese mismo año, 336 corredores más lo hicieron. ¿Por qué? ¿Porque pasaron décadas sin romperlo y cuando él lo hizo, los demás pudieron? Se quitaron el obstáculo. ¿Cuál era? La mentalidad. Dios te dice que tienes que romper el molde. Yo te vengo a decir que los días venideros serán los mejores días de tu vida. Te vengo a desafiar a que creas que Dios tiene cosas lindas listas, ya tiene hasta un tiempo, lo único que está esperando es que lo creas apasionadamente. Tú dirás: “¿cómo? No veo ni de qué manera”. Sólo te digo que creas que estás en el tiempo correcto para recibirlo. No hay límites para lo que tú puedes lograr. Yo recuerdo que le decía a mi esposa: “Vamos a tener una casa linda”. Fui a comprar unas revistas y hasta el plano de la casa tenía. No debes tú limitar al Señor, no hay edad, forma, ni manera. Dice la Biblia: “Mis pensamientos no son tus pensamientos, ni mis caminos los tuyos. Sólo debes ser una persona animada, que hable cosas positivas, que cuando entre a un lugar, a una reunión, a un centro comercial, la atmósfera cambie, porque eres coronado de favor, porque Dios está contigo. ¿Por qué vas a creer hoy? ¿Qué vas a confesas que vas a lograr? La Biblia dice que nuestros pensamientos deben ser de lo alto. Cuando lees la Biblia, ésta es victoria, siempre te exhorta a algo.

Marcos 9:23 Jesús le dijo: Si lo puedes creer, al que cree todo le es posible.

¿Qué es todo? ¿Cuánto es todo? Otro versículo dice: “Si vosotros permanecieres en mí, todo lo que le pidieras a mi Padre, El os lo dará.

¿Por qué te limitas? Si Dios te lo quiere dar todo. No seas una persona que me digas: “Pero mire, hermano, yo tengo problemas en el matrimonio, con mis hijos, en mi empresa, con mis amigos”. No importa qué problema tengas, Dios no ve eso, ve tu fe, ve lo que tú confiesas. Porque la única manera que lo vas a agradar es creyéndole.

Si tú eres una persona que hoy ha sido ministrada por esta palabra, y dices “declaro que he vivido una vida negativa, donde me he enfocado en los problemas y no en la meta”, levanta tus manos. Si eres una persona que quiere salir con esa visión impregnada en todo tu ser, en todo tu espíritu, hoy es tu noche.

Di: “Señor, sé que tú tienes el control y aunque esté enfrentando dificultades en mi vida, sé que hoy puede ser el día en que las cosas cambien, en que se vaya mi problema económico, en que se restauren mis relaciones, que los enfermos sanen. Señor, creo en tus milagros y aunque no pueda verlos con estos ojos, tú estarás obrando en mi vida, en este mismo momento y te doy gracias por ello”.

¿Dónde están tus sueños? La gente más feliz, exitosa es aquella que ve una oportunidad en cada día. Quiero desafiarte en esta noche a que te preguntes en qué estás soñando. Como hijos de Dios, debemos aprender a ver a través de los ojos de la fe. ¿Cuáles son tus ojos de la fe? ¿Qué estás viendo? ¿Qué piensas? ¿Qué crees que puedes lograr en esta vida? ¿De qué crees que eres capaz? ¿Qué te dices a ti mismo constantemente? ¿Qué ven tus ojos? ¿Las circunstancias que vives o estás creyendo constantemente por algo más, sin importar lo que hoy te rodea? ¿Lo estás confesando? ¿Qué le dices a la gente que está cerca de ti?

Hoy platicaba con una persona que se fue a vivir a EEUU con un conocido. Me contaba que llegó el momento en que este compañero se quejaba tanto, que de diez palabras, ocho eran negativas. Hasta que llegó al punto que no lo podía escuchar más. Di: “He nacido para ser un campeón”. Hoy le quiero hablar a campeones. ¿Quiénes son los campeones? Aquella gente que tiene fe, visión. Nadie llega a ser un campeón si antes no lo ha creído. El día que a ti te den el trofeo del primer lugar, no te habrás hecho campeón ese día, sino desde el momento que lo concebiste, lo creíste. A Michael Jordan le dijeron que no podía jugar ese deporte, pero ¿qué hizo? El miraba todos los días videos de los profesionales de ese entonces; observaba cómo eran premiados, y los veía una y otra vez. Al punto que cuando fue coronado como mejor jugador, relata que ya había subido esa plataforma varias veces en sus sueños. ¿Qué estaba haciendo? Engendrando. No necesitas ser campeón hasta que obtengas los bienes, la esposa, los hijos, los recursos. Lo que te vengo a decir es que Dios te ha llamado con todo lo que necesitas para ser un campeón. Todos llevamos un campeón dentro. El te trajo aquí con un plan bueno. Dice la Biblia que todos los planes fueron preparados de antemano para nosotros. No vas a traer un hijo para hacerle mal. El deseo de un buen padre es que sus hijos salgan, vuelen, lleguen lejos; el mismo deseo tiene Dios para ti. Jesús dijo: “Mayores cosas harán en mi nombre”.

¿Qué está constantemente en tu mente? ¿De qué te llenas la cabeza todos los días? Dime si hoy hubiera tenido un video tuyo de cómo te levantaste, ¿qué miraría? ¿Qué reacción tuviste cuando sonó el despertador? ¿Cuántos creen que los hechos marcan lo que llevamos dentro? Si pudiera ver a qué hora te levantaste, de qué manera lo hiciste, cuáles fueron tus primeras palabras, con qué entusiasmo te vestiste, cuáles fueron tus conversaciones, créeme que pudiera darte un dictamen muy certero de adónde puedes llegar, porque nada lo podemos realizar si antes no lo concebimos dentro. Te desafío a que no importa lo que hayas estado pensando hasta el día de ayer, Dios hoy quiere que salgas convencido que El tiene algo especial para ti en esta vida. Vengo a decirte que nada es imposible para el que cree, que tus ojos deben estar puestos en lo alto, que una persona puede hacer la diferencia. Tú puedes ser ese agente de cambio en tu casa, en la empresa, en la nación.

¿Cuántos conocen la vida de Gandhi? No sé si alguien ha leído su biografía. Fue un hombre que sacó a la India de la esclavitud con Inglaterra, sin pelea, sin armas, sin violencia. Su liderazgo fue tan grande que cuando murió, salen tomas de su entierro donde había millones de personas. Fue tanto el liderazgo, que el mismo pueblo inglés le hizo un homenaje. Vieron que ese hombre era algo tan impresionante, que el mismo enemigo lo honró. ¡Cuánto más tú que tienes el Espíritu de Dios! Todas las cosas que tú puedes lograr las debes de creer primero. Esto viene desde el inicio en Génesis. ¿Qué hizo Dios para hacerle creer a Abraham que sería padre de multitudes? Lo hizo imaginar. Le dijo: “Tú vas a ser padre de multitudes. Cuenta las estrellas, las puedes ver, así será tu descendencia”. ¿Qué le dio? Una visión. Sabes algo, la mente que posees tiene la capacidad de imaginar cosas ilimitadas. El Espíritu Santo no tiene límite. Tú puedes decir: “Hay cosas tan grandes que no creo que las puedo realizar”. Esa voz interna es la que debes aprender a vencer. Si tú eres el primero en ponerte obstáculos, tengo que decirte que no lo vas a lograr. La Palabra de Dios es para locos. Si te pones a estudiar la Biblia, hay muchas cosas que no las vas a entender. No puedes comprender la sabiduría de Dios, pero puedes creer su Palabra. ¿Cuántos están dispuestos a creer que Dios tiene grandes cosas para nosotros?

En mi vida personal en el deporte, desde niño aprendí a creer. Cuando tenía tres años, veía las carreras de motos, los brincos, miraba mucho y quería correr motos. Tanto así que le pedí moto a mis padres y nunca me la daban. Fue tanta la insistencia, que mi hermano, teniendo 13 años, le acababan de regalar una pistola de gas, la cual decidió cambiar por una moto “cincuentilla” que tenía un vecino. ¿Saben para quién? Para mí. Yo creí por una moto. Dios tiene su manera de hacer las cosas y no necesariamente es la que tú crees. ¿Cuántos creen que, en este mismo momento, si estás dispuesto a creer y no dudar y a ser una persona de ánimo, Dios puede hacer un milagro en tu vida? Tienes que aprender a ser una persona que viva del favor de Dios. Levantarte cada mañana diciendo: “Este es el día que tú has hecho y en él me gozaré; el bien y la misericordia me seguirán todos los días; declaro que tú estarás conmigo; que el negocio que quiero me lo darás, que cada decisión que tome tú estarás conmigo”. ¿Qué actitud tienes? ¿Cómo preparas tu día? ¿Cómo sales a la calle? ¿Sales positivo, sonriendo, cargado del poder de Dios, expectante? Vas a obtener en esta vida lo que tú esperes. Si tú esperas dos, dos vas a recibir; si esperas cuatro, cuatro vas a recibir, porque estás creyendo por eso.

Todas las cosas las vas a obtener no por tu talento, sino porque tienes a tu Padre que está en los cielos. Tienes a un padre que no tiene recursos limitados. Tiene todo, tú eres hijo del Dios que creó este universo. Ve su grandeza, el sol, los cielos, todo lo que El ha hecho y es tu padre, hizo todo. Sus recursos son ilimitados, te ama con su corazón. ¿Crees que para El hay cosa difícil de quererte dar? Tienes que aprender a provocarlo. Hoy puede ser el día que tu negocio crezca exponencialmente. No le pidas al Señor así: “Si tan sólo me dieras un pequeño aumento, con esto la voy a pasar bien”. Cree por cosas grandes, anímate, te vengo a desafiar. Si has perdido la esperanza y has dejado tus sueños, retómalos. Los llevabas desde chico, Dios dice: “Créeme con el corazón de un niño”. Si te dicen de niño que yo soy Superman y me ponen la capa, me crees. Para un niño no hay imposibles. Cuando te piden algo, no te preguntan si lo tienes. ¿Crees que un niño está pensando eso? ¿Por qué te limitas a pensar si vas a llegar a fin de mes?

Génesis 15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.

Génesis 17:4-5 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbres de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Dios lo primero que hizo con Abraham fue que le dio una visión y le cambió el nombre. Tienes que aprender a verte de una manera distinta. Si tú pintaras tu autorretrato, ¿qué pondrías en ese cuadro? ¿Cómo te ves tú? Tú actúas según como te ves. Si te ves como un campeón, como una persona de éxito o una con gracia, así actuarás. Tú tienes el favor de Dios en tu vida. Puedes salir a la calle a declarar afirmaciones a tu vida. Tienes que tener la expectativa de tener un trato especial, si eres hijo del Altísimo.

¿Cuántos van a rechazar todo pensamiento de escasez? Cuando venga uno de estos pensamientos, debes reprenderlo en el nombre de Jesús. El se hizo pobre en la cruz para que nosotros nos enriqueciéramos. Nunca pienses que la gente que está alrededor tuyo no te quiere, cree que te quieren y hasta te van a ayudar. Yo cuando empecé a correr motos, tuve la moto que te conté durante algunos años. Después de algunos años, la moto ya estaba inservible. Me pasé un año sin moto. A los once años, me dieron mi primera moto. Ese día metí la moto a mi cuarto y dormí con ella. La limpiaba, miraba el manual y la quería ir a arrancar esa misma noche, no dormí. Eran las cuatro de la mañana y yo abría los ojos para ver si ahí estaba la moto. Ese año tuve la oportunidad que me dieran permiso de correr motocross. Ese día que fui a la pista, estaba el que era campeón en ese tiempo. Yo estaba sentado viéndolo, y dije: “Yo voy a ser Herberth Lantan 2”. No sé ni por qué lo dije, ellos se reían de mí. Yo empecé a correr motocross a los once años y gané el campeonato; a los trece, gané el campeonato centroamericano. A los catorce, el campeonato nacional; fui campeón latinoamericano a los quince años. Cuando estábamos en el partidero, nunca hubieran creído que yo era el campeón. Pero lo fui campeón desde ese primer día que entré en la pista, lo creí con todo mi corazón y así fue hecho. Tuve el mejor patrocinio en toda la historia del motocross. Recibí salario a los quince años, cinco motos regaladas, camión para transporte. ¿Por qué? Porque lo creí.

¿Por qué estás creyendo esta noche? Hoy estoy a pocas semanas de recibir la casa de mis sueños. Hace años que me casé, llegué a mi casa y no tenía ni para las cortinas. Había ahorrado un poco, pero sólo me alcanzó para el anillo de compromiso, la cama era prestada, no tenía cortinas; pude comprar una refrigeradora y un lavatrastos. Han pasado ocho años y voy a recibir una linda casa que no ha sido por mis fuerzas, sino por el Espíritu Santo. Gracias, Jesús.

La historia relata que había décadas de años que no se había podido romper el récord de la milla, hasta que lo rompió alguien: Roger Banister. Es más, la gente decía que era imposible, que no se podía romper, pero eso no lo detuvo. Después que él lo rompió, en ese mismo año, 336 corredores más lo hicieron. ¿Por qué? ¿Porque pasaron décadas sin romperlo y cuando él lo hizo, los demás pudieron? Se quitaron el obstáculo. ¿Cuál era? La mentalidad. Dios te dice que tienes que romper el molde. Yo te vengo a decir que los días venideros serán los mejores días de tu vida. Te vengo a desafiar a que creas que Dios tiene cosas lindas listas, ya tiene hasta un tiempo

viernes, 24 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2011 ! ! !


Que en esta navidad traiga una sensación maravillosas de todos los sentimientos mas hermosos, reunido dentro de nuestro corazón y junto al amor de Jesús nuestro Señor y Salvador.
Feliz Navidad y Prospero año 2011 ! ! !

lunes, 15 de noviembre de 2010

Reflexión: Pato o Aguila



PATO o AGUILA? Tú DECIDES!

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dió la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.
Le alcanzó un cartón plastificado y le dijo: "Yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión".

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: "Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable".
Rodrigo quedó impactado. Especialmente cuando se dió cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha.
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo: "Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado".

Rodrigo bromeando le dijo: "No, preferiría un refresco".
Willy sonrío y dijo: "No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja".
Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: "Tomaré la Cola dietética".

Pasándole su bebida, Willy le dijo: "Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones".
Al comenzar el viaje, Willy le pasó a Rodrigo otro cartón plastificado que decía: "Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio".
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenía el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual sería la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones.

"Dime Willy", le preguntó asombrado Rodrigo, "siempre has atendido a tus clientes así?"
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. "No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos años. Mis primeros cinco años manejando los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un "Gurú" del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado "Tú lo obtendrás cuando creas en ello". Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá.
El decía: "Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato, se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo".

"Esto me llegó aquí, en medio de los ojos", dijo Willy. "Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus choferes, los taxis estaban sucios, los choferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios".

"Se nota que los cambios te han pagado", le dijo Rodrigo.
"Si, seguro que si", le dijo Willy. "Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio".

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.
Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugerí.
Willy el taxista, tomó una alternativa diferente:

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, si eres maestro, un servidor público, político, ejecutivo, empleado o profesional,
¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?
Recuerda: ES TU DECISION Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA
Recibe los 7 dones:
Sabiduría,
Entendimiento,
Ciencia,
Consejo,
Piedad,
Temor de Dios y
Fortaleza...


úsalos para servir a tu comunidad y empieza por tu familia.

Que tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la Felicidad entre por tu puerta.
El haber leído este correo, que es un correo fuera de lo común, de hecho te abre oportunidades para el mañana. Veamos si funciona...

Suena quizás ridículo, pero sin fe ¿qué seríamos?
Creamos firmemente en algo MUY BUENO.
Ser bondadoso es más importante que tener la razón.

Con FE!!...No preguntes, Dios ha visto tus luchas,

Atentamente

Un pato dispuesto a ser águila...

Que pases un feliz día.

jueves, 7 de octubre de 2010

“Mi respaldo político es Dios”



Jueves, 07 de Octubre del 2010
POR: Jerson Andrés Ortiz Cardozo
Opanoticias
http://www.opanoticias.com/politica/?mi-respaldo-politico-es-dios?_7011

Cristian Zamora es un joven de 25 años que tiene un solo fin en los próximos días: llegar al Concejo de Neiva. Es consciente que el reto es grande pero lo asume porque considera que “la juventud debe tomarse este tipo de espacio para proponer soluciones y no limitarse únicamente a cuestionar”.

Cristian Zamora no es ningún novato en el tema político. Durante 10 años se ha tomado la tarea de liderar las juventudes del departamento. Desde hace cuatro años, por ejemplo, pertenece al Directorio Liberal Juvenil. Esta experiencia le ha permitido conocer de primera mano las diferentes problemáticas que acogen al Huila. Pero quiere empezar desde lo más cercano, el Concejo de Neiva.

“Mi propuesta es clara, quiero desde los jóvenes se creen espacios, escenarios idóneos para plantear soluciones, ideas, estrategias para hacer ciudad por mencionar; quiero que la comunidad entienda que los jóvenes no solo estamos para cuestionar sino para generar alternativas”, dijo.

Abogado de profesión, reconoce que se debe construir desde la comunidad y para eso cuenta con un gran aliado. “Dios es mi respaldo político, él es quien guía mi carrera, que el otro año me permitirá ser Concejal”.

¿Siendo tan joven no le da temor llegar al Concejo?

Para nada. Los jóvenes tenemos la labor de participar en política, porque, aunque suene muletilla, somos el futuro y presente del país; la tenemos clara, el trabajo en colectivo es el secreto. Conmigo hay otros líderes que buscan consolidar la labor desde las comunas como debe ser y no desde una silla o una oficina.

¿Cómo se describe Cristian Zamora?

A alguien que le duele lo del otro; soy una persona soñadora, que quiere hacer historia y que por eso no se deja aplastar ante las adversidades.

¿Su potencial electoral dónde se centra?

En toda Neiva. En las comunidades vamos adelantando un trabajo serio, acorde a las realidades expresadas por los mismos habitantes.

¿Llegar así de buenas a primeras no va a ser fácil…con que respaldo, aparte de la ayuda divina, cuenta?

Soy liberal y cuento con respaldo liberal. El hecho de estar en el directorio liberal juvenil en los últimos años, elegido con las más altas votaciones, me ha permitido hacer buenos contactos. He apoyado al doctor Luís Enrique Dussán, al hoy senador Rodrigo Villalba y por fortuna he recibido la respuesta de ellos. Pero principalmente los jóvenes son la base de este proyecto político.

¿Su mayor objetivo?

Ser Presidente de Colombia

¿No sueña algo descabellado?

Soy soñador y quiero hacer historia.

Cristian Zamora es joven pero tiene sus metas claras. Ocupar una de las 19 plazas del Concejo su fijación a corto plazo. Pero como carrera política quiere apoyar a dos grandes amigos que lo respalda incondicionalmente. Uno de ellos es Juan Carlos Charry y el otro es Carlos Mauricio Iriarte.

“Con el doctor Charry tenemos un propósito de llegar a la Asamblea Departamental para llevar nuestro trabajo más allá de Neiva; es una persona, de los pocos dentro del Concejo, que ha demostrado un gran liderazgo He visto su evolución como concejal y sé de todas sus buenas aptitudes”, sostuvo.

Y la otra persona, Carlos Mauricio Iriarte. “Dios lo tiene como el elegido para regir los destinos del Departamento; es una persona idónea, preparada y cuenta con el respaldo de 130 mil huilenses que depositaron su confianza en las elecciones anteriores”.

Recién comienza el panorama de cara a las elecciones regionales del año entrante.

lunes, 4 de octubre de 2010

TODO LO QUE ES IMPOSIBLE PARA EL HOMBRE, ES POSIBLE PARA DIOS.


Todo es posible al que cree y honra al Señor, obedece Sus instrucciones con humildad e intercede por otros para que reciban su milagro.

Durante mi vida Cristiana he visto muchos milagros de parte de Dios. Todos me impresionan porque son manifestaciones del poder del Señor. Jeremías 33:6 promete que Dios nos trae sanidad, medicina, paz y verdad. Por eso me impacta saber sobre personas que se niegan a tomar medicina aunque la Palabra dice que es una revelación del Señor. Si conoces alguien que no cree en la medicina, ¡muéstrale estos versículos!

Mateo 8:1-4 cuenta el milagro de sanidad de un leproso que se postró ante Jesús que deseaba sanarlo y luego le dio instrucciones de ir al templo para ser purificado. Para recibir un milagro debemos acercarnos con humildad porque Santiago 4:6 asegura que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Así que debes presentarte ante Él con respeto, como una persona necesitada que sabe de Su amor y deseo de ayudarnos. No puedes acercarte ante Su presencia con arrogancia y prepotencia, como algunos que dicen: “Iré a la iglesia, a ver si funciona”.

Nunca olvidemos que el mismo Jesús padeció en la cruz para darnos sanidad, tal como dice 1 Pedro 2:24 e Isaías 53:4 que también nos recuerda sobre los dolores que surgen por el abatimiento del espíritu. La voluntad de Dios es que seamos sanos del alma y del cuerpo. Abandónate en Sus manos para que te de salud y restauración.

Cuando recibes sanidad, debes escuchar las instrucciones que el Señor te da. Renueva tu vida y aléjate de lo que te enferma, ya sea comida, estilo de vida o amistades. De lo contrario, corres el riesgo de enfermar de nuevo. El proceso para recibir tu milagro es: preséntate con humildad, cree que Dios sí quiere sanarte y obedece Sus instrucciones.

Mateo 8:5-10 cuenta el milagro de sanidad que recibió el siervo del centurión. Éste demostró tanta fe que Jesús dijo”De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe”. Por lo que el criado fue sanado en el momento. En las cruzadas vemos gente que llega con ropa de otros para que oremos por ellos. Al principio sentía extraño imponer manos sobre “algo” y no sobre “alguien” pero luego, al escuchar los testimonios, me di cuenta que la distancia no tiene relación con lo que Dios quiere obrar en Sus hijos. Interceder por alguien también es bueno a los ojos del Señor que corresponde a esa clase de oración. Sé libre para pedir por quien necesita, como lo hizo el centurión.

También es importante reconocer autoridad y honrar como el centurión lo hizo al asegurar a Jesús que solamente era necesario que Él dijera la Palabra. Dios quiere usarnos para obrar en otros y nos da poder para hacerlo. Solamente debemos creer y usarlo.

Mateo 8:14-15 relata que la suegra de Pedro tenía fiebre y Jesús la sanó. Entonces, ella de inmediato se puso a servirles. Esa es una actitud que debemos imitar porque luego de cualquier milagro debe haber servicio. Dile al Señor que estás agradecido por lo que te ha dado y estás dispuesto a servirle. Él quiere que lo hagas.

Atrévete a proclamar sanidad para tu cuerpo y para quien lo necesite. La sanidad es una orden que se da con autoridad. Eres un ungido y debes estar convencido que el Señor desea usarte para sanar a otros. Practica la Palabra de fe y cree que será hecho conforme a tu mandato porque todo es posible para el que cree.

martes, 21 de septiembre de 2010

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud


Hoy en día es difícil ser joven, pero más difícil aun es ser viejo. Y si ser viejo es complicado, ¡cuanto más lo es si se tiene un profundo sentir de frustración en el alma!
Así es; muchos ancianos se encuentran hoy en día postrados en sus camas pensando en cosas como:“¿Por qué nunca lo hice?”; “Si volviera atrás”; “Si volviera a ser joven otra vez…”

Cuando somos jóvenes, la vida nos pasa tan rápido que no nos detenemos en reflexionar en una cosa: Algún día se van a acabar nuestras fuerzas.

Sí, ya no seremos los mismos. Si a nosotros nos place, vamos de aquí para allá, corremos, saltamos, etc. Pero llegará el día en que esas actividades que son de lo más común para nosotros, llegarán a ser gradualmente dificultosas hasta llegar a ser imposibles de realizar.

Por lo tanto, nos conviene preocuparnos de llegar a una buena vejez, y el momento de preocuparse es ahora mismo. Y no estamos hablando de la parte física en este caso, sino de la parte anímica y espiritual.

Conviene hacernos algunas preguntas como:

¿Estaré satisfecho de mi vida y en especial de mi juventud cuando sea viejo?
¿Podré contarle logros importantes que hice en mi juventud a mis nietos cuando sea viejo?
¿Tendré deseos de volver a cambiar mi pasado cuando sea viejo?

Joven, tú que estás leyendo estas líneas ¿Cuáles han sido tus respuestas a estas preguntas? ¿Puedes imaginarte el momento en que tus piernas ya no respondan? ¿O cuando tus ojos ya no puedan ver? Todos vamos para allá…

Sin embargo cuando se llega a esta etapa con una vida bien aprovechada, la conciencia está tranquila y el anciano puede reposar tranquilamente en su lecho y decir: “Mi vida valió la pena”.

Ahora si de aprovechar la vida se trata, no existe otra forma más excelente que usarla para el servicio a Dios. Muchos tienen el pensamiento de que “Cuando sea viejo voy a ser cristiano…” ¡Incluso yo lo tenía! Pero no sabía de lo que me perdía.

En el mundo se cree que las cosas de Dios son aburridas, que si un joven activa en su congregación y le sirve a Dios, prácticamente se está perdiendo la vida… pero si de eso se trata, preguntémosle a los ancianos su opinión… Muchos viejos pastores que entregaron su juventud en manos del diablo ahora se lamentan por no haber servido a Dios desde antes.

El gran problema es este: Los ancianos pastores, predicadores y otros ministros de avanzada edad tienen todo el deseo de poder ir y llevar el Evangelio de Cristo a todas las naciones, a todo el mundo, hasta lo último de la tierra… Pero sus fuerzas no le dan para ello. Tienen el deseo de predicar con potencia, pero de su boca ya no salen palabras entendibles ni audibles. Tienen el deseo de viajar, hacer misiones, subir cerros, montañas… pero sólo pueden ir hasta donde sus sillas de ruedas los puedan llevar.

El anciano quiere hacer todas estas cosas ¡y sufre porque nunca las hizo! Ya es demasiado tarde para ellos… ¡pero no para ti!

¡Joven! Ahora es tiempo de levantarse y aprovechar el tiempo porque es corto. No esperemos a estar postrados en una silla de ruedas para poder anhelar hacer la obra Dios… no esperemos cuando seamos viejos, ya que incluso puede que la muerte no nos permita llegar hasta esa etapa siquiera.

Mi deseo es que cuando seas anciano y no tengas fuerzas para hacer lo que quieras, tus pensamientos sean agradables y tengas buenos recuerdos de una juventud entregada a la causa de Cristo.

He aquí el texto bíblico del cual he basado este escrito:

Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han
llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: "No me
trae ningún placer vivirlos." Hazlo ahora, cuando aún no se apaga la
luz del sol, de la luna y de las estrellas, y cuando aún hay nubes
después de la lluvia. Llegará un día en que tiemblen los guardianes
del palacio y se doblen los valientes; quedarán tan pocas molineras,
que dejarán de moler; las que miran por las ventanas, comenzarán
a perder la vista.
Cuando llegue ese día, se cerrarán las puertas que dan a la calle; el ruido del molino se irá apagando; las aves dejarán oír su canto, pero las canciones dejarán de oírse; la altura causará miedo, y en el camino habrá peligros.
El almendro comenzará a florecer, la langosta resultará una carga
y la alcaparra no servirá para nada.
Pues el hombre va a su hogar eterno, y en la calle se escucha ya
a los que lloran su muerte.
Acuérdate de tu Creador ahora que aún no se ha roto el cordón de
plata ni se ha hecho pedazos la olla de oro; ahora que aún no se ha
roto el cántaro a la orilla de la fuente ni se ha hecho pedazos la
polea del pozo.
Después de eso el polvo volverá a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio.
(Eclesiastés 12:1-7)

Una verdadera obra de arte literaria, en donde la vejez y la muerte se muestran de una forma poética notable, describiendo la forma en como nuestro cuerpo ya va a dejar de cumplir con sus funciones paulatinamente hasta que “el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”.

Joven, acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento…. Espero que sirvas a Dios ahora y cuando lleguen esos años digas: ¡Si tengo en ellos mucho contentamiento!

martes, 14 de septiembre de 2010

¿A usted le resulta fácil ser juez de los demás?




(Estudio en Mateo 7:1-6)
1.- Versículo para Memorizar

"No juzguen a otros, para que Dios no los juzgue a ustedes. Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les dará a ustedes." (Mateo 7:1, 2).

2.- Enseñanza Bíblica:
Los cristianos debemos evaluarnos. ¿Acaso nos convertimos en jueces? ¡Qué lugar ocupa la crítica en nuestra existencia y de qué manera afecta nuestras relaciones interpersonales? Si revisáramos este tema en nuestras vidas y aplicáramos cambios, sin duda mejoraría nuestra relación con Dios, con nosotros y con los demás.

2.1.- Llamados a la misericordia, no a juzgar (versículos 1, 2).
Una conocida historia refiere a un militar nazi en la dura época en la que los alemanes persiguieron a los judíos. Aquél hombre era inflexible. Como ayudador de los organismos militares, señalaba a los demás como autores de crímenes y acciones ilegales tan solo para procurar justificación en sus muertes. Sin embargo, la historia cambio cuando aquél oficial—pasados algunos años y tras el derrocamiento ario—terminó siendo juzgado por crímenes y él mismo se vio ante la realidad de una muerte inminente. Reconoció que le había resultado muy fácil ser juez, aún sabiendo que estaba obrando injustamente (Cf. Lucas 6:37, 38).
Los cristianos no estamos llamados a juzgar sino a expresar misericordia. Dios, nuestro supremo Creador, pudo condenarnos por siempre y aplicar a nuestra existencia todo el peso de su ira; sin embargo, por amor a nosotros, trajo perdón en la obra redentora del Señor Jesucristo. Él enseñó a sus discípulos y también a nosotros hoy: "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido"(versículos 1, 2). Aunque nuestro Padre celestial podía juzgarnos, por amor no lo hizo (Cf. Hebreos 4: 12). Solamente Él tiene la prerrogativa de ser juez, sin embargo en su infinita misericordia no lo hace porque conoce qué hay dentro del corazón del ser humano (1 Samuel 16:7).
Ahora bien, lo que no perdemos es el privilegio de escoger entre lo bueno y lo malo. En tal caso, si se requiere que hagamos un sano juzgamiento para no inclinarnos hacia la maldad (Apocalipsis 3:18).
Resulta interesante que haya quienes se quejan de lo duros que son los demás con ellos, pero en su comportamiento no expresan el más mínimo asomo de misericordia. Por el contrario, sin insensibles (Cf. Marcos 4:24; Lucas 6:38; Mateo 18:23-35). Si usted condena el hecho de que le ofendan, debe estar dispuesto y además, presto a perdonar al ofensor. No olvide que podemos ser misericordiosos para con el ofensor sin por ello dejar de reconocer el mal como tal, expresado en actitudes.

2.2.- ¿Acaso no cometemos errores?
¿No ha pensado que curiosamente nos resulta más fácil encontrar errores en los demás que reconocer los nuestros? Si nos proponemos descubrir las fallas de los demás, los hallaremos por montones, pero y nosotros; ¿acaso no fallamos? La respuesta es sencilla: cuando se trata de los demás, podemos juzgar, pero no nos gusta que nos juzguen. Ironías pero a la vez injusticias de nuestra concepción de la vida.
En las Escrituras leemos que el Señor Jesucristo enseñó: "¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano." (versículos 3-5. Cf. Lucas 6:41)
La palabra paja proviene del griego kárfos que se refiere a una pizca o astillita de madera, muy pequeña y que pese a ser diminuta, puede resultar muy incómoda en el globo ocular. En el contexto de lo que dijo el amado Maestro, paja no es otra cosa que una falta menor, que juzgamos duramente y desestimamos los enormes errores que cometemos, que es el contraste que se hace con viga del griego dokós, que traduce tronco o tablón de madera utilizado para la construcción de una casa.
Ofrecernos a ayudar a otro con una "crítica constructiva" para ayudarle a cambiar, no es otra cosa que una manifestación de hipocresía. Actuar así es testimoniar nuestra intolerancia. En otras escenas del Evangelio, hallamos este tipo de comportamientos (Juan 8:3-11; Lucas 7:36-39; Gálatas 6:1).

2.3.- Ocúpese en lo esencial (versículo 6).
Para avanzar hacia el final de esta Lección, resulta edificante leer lo que enseñó el Maestro cuando dijo: "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen." (Versículo 6).
Nuestra prioridad no es enredarnos en los esquemas que traza el mundo, de señalar a los demás, de no perdonar, de autojustificarse y de moverse alrededor de la antigua ley del Talión: "Ojo por ojo, diente por diente". En cuanto al término perlas tiene fundamento en el griego margarit"s que en nuestro medio traduce margaritas para referirse a piedrecitas muy pequeñas que, por su tamaño, podían confundirse con los granos utilizados en la alimentación de los cerdos.

3.- Preguntas para reflexionar:
a.- ¿Qué enseña el Señor Jesucristo acerca de juzgar a los demás?
b.- ¿Cuál ha sido la disposición de Dios hacia usted y yo pese a que por nuestros pecados merecemos ser juzgados con la máxima inflexibilidad posible?
c.- ¿Estamos llamados los cristianos a juzgar? Si no es así, ¿por qué?
d.- ¿El determinar si algo es bueno o malo no es a la vez juzgar?¿No es correcto que lo hagamos?
e.- ¿De qué manera nos confronta la actitud dura y señaladora que asumimos con los demás, frente a la misericordia que esperamos cuando cometemos un error?
f.- ¿Qué nos enseñan los siguientes pasajes Marcos 4:24; Lucas 6:38 y Mateo 18:23-35 acerca de la misericordia?
g.- ¿Qué diferencia encontramos entre paja y viga y qué quería expresar el Señor Jesús al referirse a estos dos objetos?