sábado, 12 de octubre de 2013

Reflexión



¿Se ha dado cuenta que la gente cada vez tiene menos ganas de trabajar? Se quejan de todo, el líder, el pastor, el jefe, los clientes, el sueldo, los compañeros de trabajo o de ministerio, las condiciones laborales, y hasta cuando les piden hacer más de la cuenta. Sin embargo, quejarse es un cáncer cultural que acaba con todas las células benignas de nuestra sociedad.

Como puede ver, quejarse promueve una actitud de derecho a merecer en la fuerza ministerial o laboral y por consiguiente destruye nuestra productividad. Hoy por hoy, los obreros del reino, los trabajadores descontentos han llegado a ser la norma. ¿Sabía que el 57% de las personas afirman estar insatisfechos con su trabajo y no sólo con su trabajo, con todo, de ahí lo que estamos viviendo.

Es interesante señalar que la remuneración tiene muy poco qué ver con la satisfacción ministerial o laboral ya que si simplemente trabaja para obtener unos ingresos jamás estará satisfecho, no importa cuánto le paguen.

Ahora bien, admito que si me forzaran a elegir entre ser pobre y miserable o rico y en bendición, elegiría rico y en bendición.

Entonces, ¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra ética de trabajo? Todo comienza al cambiar nuestra manera de pensar sobre nuestro trabajo ministerial o laboral.
Primero que nada debemos reconocer que trabajar es un regalo de Dios. Trabajar no es una maldición. El trabajo fue diseñado para proveer para nuestras necesidades materiales, emocionales y espirituales.
El trabajo es un regalo de Dios para usted y su familia.

Cuando no está trabajando, todo lo que es importante para Usted está en peligro. ¿Sí o no? Es por eso que debemos trabajar con excelencia. ¿Por qué? Porque mi actitud en el trabajo es un retrato de mí. Mi estilo y mi ética de trabajo es un retrato de mí. La calidad de servicio a la gente es un retrato de mí.

Mi trabajo siempre debe ser caracterizado por la excelencia. La excelencia requiere un esfuerzo extra. ¿Sabía que el 70% de los trabajadores admiten que pueden ser más productivos? De hecho, el 45% de los trabajadores afirman que podrían ser el doble de productivos si quisieran.

De manera que cualquier tipo de trabajo que haga, al final del día, hacer más de la cuenta le será recompensado.

Martin Luther King dijo: “Si eres barrendero de calles, bárrelas como Miguel Ángel pintaba, o como Beethoven componía, o como Shakespeare escribía poesía. Barre las calles tan bien que los habitantes del cielo y la tierra se detendrán y dirán: aquí vivía un gran barrendero de calles quien hizo su trabajo bien”.

lunes, 16 de septiembre de 2013


El movimiento social de juventudes del Huila invita a los Jóvenes del Departamento que quieran ser parte de las Organización de las Juventudes Liberales del Huila a un evento de lanzamiento este Viernes 20 de Septiembre a las 7:00 PM, tendremos un tiempo de integración, música, canelazo, artistas Los Esperamos Avenida la Toma Calle 10 No. 9-20


https://www.facebook.com/events/602191706488524/

Reflexión "Oración  de un necesitado"


¡Señor cuanto te necesito! Puedo notar fácilmente lo lejos que me encuentro de ti y lo triste que me siento. Yo no quisiera estar así y a veces he intentado buscarte sin embargo el cansancio o la rutina me hace desistir de mis intentos.
El otro día note lo necesitado que estaba, cuando alguien me hablo de una forma incorrecta respondí de la forma que menos pensé hacerlo.
Mi vocabulario esta cambiando y esa es señal que me estoy alejando.
El otro día reaccione de una forma inadecuado a algo tan sencillo de tratar, deje que mis impulsos gobernaran mis acciones y me di cuenta que ya no soy tan manso como solía ser cuando pasaba tiempos a solas contigo y mi carácter mejoraba, sin embargo ahora me he dejado dominar por mis impulsos y ellos me hacen reaccionar no como tu hijo, sino como un total desconocido.
¡Ay Señor! ¡Cuánto te necesito!, a veces he orado y no te he sentido, se que estas siempre allí sin embargo mi mente me hace pensar que no merezco tu presencia y muchos menos que inclines tu oído para escuchar mi oración.
He tratado de leer tu Palabra y ya no siento el mismo gusto que antes sentía, a veces creo que lo se todo, que no hay nada que pueda aprender o que alguien me pueda enseñar, ¡Ay Dios! ¡Cuánto te necesito! He perdido mi humildad, he dejado de ser como un niño para convertirme en un “adulto” sabelotodo.
Te sirvo Señor sin embargo siento que no lo hago con la misma intención de antes. Recuerdo cuando oraba antes de cada servicio, de cada célula, de cada actividad, recuerdo como me preparaba tan minuciosamente, recuerdo lo importante que era para mi hacer el trabajo que me había encomendado, sin embargo me miro hoy en día y me doy cuenta que lo hago solo por hacerlo, que todo se ha convertido en una rutina y he dejado escapar aquella pasión que un día existió en mi corazón por hacer tu obra.
¡Dios te necesito!, lo puedo notar en cada detalle, no soy el mismo, no soy el que tu quieres que sea, me he dejado manipular por mis pensamientos de derrota, por esos pensamientos negativos que me predican que no soy merecedor de ti, a veces he pensado en alejarme porque no soy digno de ti, pero cada vez que lo intento tu me sorprendes con algo especial.
El otro día pensaba en rendirme, hoy mismo creí que ya no podía más, me sentía débil, sucio, fracasado, inmerecedor de tu gracia, inmerecedor de tu misericordia, sin embargo hoy puedo sentir tu presencia y es que mi corazón te necesita oh Dios, mi ser te anhela, pero aunque te necesite y te anhele hay algo en mi que no entiendo, hay algo que no me deja avanzar, hay algo que no me deja sentir lo que quiero sentir, ¡Ayúdame oh Dios!
Cierro mis ojos y callo, de mis ojos salen lagrimas que recorren mis mejillas, quisiera decirte tantas cosas y de mi boca no sale nada más que un frase llena de mucha emoción sincera que dice: “Dios, te necesito”.
Al expresar con tanta sinceridad esa frase puedo sentir como me escuchas, puedo sentir tu abrazo estremecedor, puedo sentir como me consuelas, si, lloro como un niño, lloro porque no se que decir, lloro porque ya no puedo más, sin embargo tu me abrazas, me haces sentir importante, me haces sentir tuyo, me susurras al oído unas dulces palabras que me recuerdan lo que tu sientes por mi: “Hijo, yo te amo y siempre te he amado, nunca te he dejado ni lo hare, si tu quieres puedo restaurarte, solo depende de ti y la disposición real que tengas para que eso suceda”.
Hace mucho quería sentir esta presencia, no logro decir nada más que: “Si Señor, te necesito, si Señor estoy acá y estoy dispuesto a que restaures mi vida”.
Una suave briza se deja sentir, esa briza que me recuerda que el Espíritu Santo de Dios esta obrando en mi vida, mientras lloro puedo sentir como una enorme carga se va de mi, puedo sentir como Dios me abraza y no me suelta y es allí cuando entiendo que yo sigo siendo importante para Él, que a pesar de mi enorme necesidad de Él no se esconde de mi, sino que su presencia me renueva y me da nuevas fuerzas.
Quizá Ud. hoy sienta una enorme necesidad de Dios, quizá por muchos días lo ha buscado y no ha sentido su presencia, pero eso no significa que Él no este allí, es más si por un momento calla y cierra sus ojos va a percibir como Él está ahora mismo a su lado tratando de abrazarlo mientras Ud. le sigue reprochando cosas que Él no le reprocha y de las cuales ya lo ha perdonado o lo quiere perdonar si tan solo lo confiesa.
¡Hable  con Dios!, Dígale lo mucho que lo necesita, disponga por completo su corazón y deje que Él restaure su vida.
¡Hoy Dios quiere saciar su necesidad de Él!
“Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso.”

domingo, 8 de septiembre de 2013


 RELEXION 
Deshagase  de todas las excusas.

Si Ud es  bueno para las excusas, no será bueno para ninguna otra cosa, las excusas son las herramientas que usa una persona sin propósito ni visión para construir grandes monumentos llenos de nada, cuando Ud.  determine que algo no se puede hacer verá que otro si pudo hacerlo, mientras tenga una excusa, podrá oficializar su fracaso, no le cuente a la gente acerca de sus dolores de parto, muéstrales el bebe.

Así que los que somos gente de fe y caminamos con Dios hacia la meta, siempre tenemos algo para mostrar.


Si Ud. es bueno para las excusas, no será bueno para ninguna otra cosa

Señor, dijo el hombre de la parábola: sabia que eres hombre duro, pero tuve miedo y lo escondí el talento, el señor le dice: Quiero que me muestres las ganancias, solo quiero que me muestres las utilidades.

El capitulo 11 de la epístola a los Hebreos nos habla de gente de acción, por la fe Noé construyo un arca, Abel trajo una ofrenda, Abraham salió de Ur, Sara tuvo un hijo, etc.


Cuando comienza la acción, por primera vez, Dios se suma a su equipo, Él siempre premia la acción.

sábado, 7 de septiembre de 2013

MI INFLUENCIA POR EL REYNO



“El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.” Colosenses 1:13

La Palabra tiene que fluir, tiene que ser predicada y tiene que ser extendida para que esté en todo lugar. Dios lo está habilitando y capacitando con unción: para que en su trabajo sea el que progresa, el bendecido, el que ama a la gente, el que prospera en todo,  el que ilumina en la oscuridad.

Para que las leyes espirituales lo vayan colocando en un lugar de autoridad y bendición.  En un lugar donde usted se de cuenta que atrae a la gente para que camine también en la Palabra de Dios. Ese es el propósito de Dios, que acá estemos todos juntos en armonía, bendición y familia.

Dios lo habilita para que donde se mueva sea un representante de la familia de Dios en la tierra que está revelando la gloria de Dios. Un influenciador del Reino. 

Cuando Dios liberó a los hijos de Israel de la esclavitud de Egipto, lo hizo a través de señales, milagros y maravillas.

Según la escritura ellos hablaban y actuaban de acuerdo a lo que tenían en el corazón y actuaron de manera equivocadaActuaron de una manera incorrecta con idolatría, egoísmo que era lo que habían aprendido en Egipto.  Si usted se pone a analizar la vida de Moisés verá que fue educado por su madre con las cosas de Dios y creció con esa formación espiritual.   

El resto de las personas, el pueblo, dejaron que la influencia del sistema que gobernaba manejara y manipularan la vida de ellos.

Nosotros estamos en este mundo donde información de esta tierra viene todo el tiempo con conocimiento de las cosas naturales y materiales. Pero lo que estamos construyendo y edificando desde adentro tiene que ver con el reino de Dios, con el plan de Dios en esta tierra y tiene que ver con las leyes espirituales, por esto reinaremos en vida. Debemos creer la Palabra y aplicarla hasta modificar en nuestra vida cosas que arrastramos de la vieja vida. Hábitos malos, pensamientos negativos de temor, tiene que removerlos.

Si no los saca, se mantendrán dentro de su sistema de creencia y seguirá viviendo como si estuviera en el mundo y fuera del mundo. Pero ya no pertenece al mundo, usted es un hijo de Dios amado, un ciudadano del cielo, un embajador del Reino, un representante de la familia de Dios en la tierra, está ungido y su mente es la mente de Cristo, sus pensamientos son los pensamientos de Dios.  Usted está influenciado por el Reino de Dios y está sobre la tierra para influenciar a otros con todo lo del Reino.

Oración: Padre, hoy comprendí que estoy para influenciar a otros con lo que fui influenciado. Por eso comenzaré a cuidarme de las malas influencias y procuraré caminar fielmente en el Reino de Dios. Sé que lo alcanzaré. En el nombre de Jesús, amén.

viernes, 23 de agosto de 2013

VENCIENDO EN MEDIO DE LA TEMPESTAD



Toda persona en alguna etapa de su vida,  pasa por momentos difíciles. Existen problemas graves y otros menos delicados, pero que no dejan de ser un obstáculo que se interponen en esta carrera llamada  vida.   A  veces las adversidades se presentan como gigantes, que parecen imposibles de vencer, sin embargo  es justo en los momentos más difíciles donde Dios quiere manifestar su poder a favor de aquellos que se lo piden.

Existe un principio espiritual.  “ Siempre que una persona esté atravesando un momento difícil, está expuesta a una intervención de parte de Dios si se lo pide ”. Los problemas que parecen imposibles de resolver, son el mejor escenario para ver un milagro de parte del Señor. Para Dios no hay nada imposible, y nada se le sale de las manos.    Hay un pasaje que nos ayuda a comprender mejor este aspecto: Marcos 4 : 35 –41.
Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
 Al leer este hermoso relato acerca de la fe, podemos notar tres asuntos que sería bueno analizarlos en nuestra reflexión bíblica:

1-) La barca: representa su vida, su hogar, su ministerio. Lo primero que Ud. debe asegurarse, es que Jesús esté en su barca. Realmente no importa cuan grande sea la tempestad, si Jesús está en su barca.

En el Evangelio de Lucas 5, vemos a Jesús usando la barca de Pedro para predicar. Luego Jesús usó la barca para darles una pesca abundante. Esto me enseña que Jesús tiene un propósito con su barca. No importa cuan grande sea la tempestad, Ud. no se anegará por que Jesús tiene planes con su vida.     Por eso Jesús le dijo a sus discípulos :

v-35. Pasemos al otro lado. Diariamente cuando Ud. se levanta y va a la Palabra de Dios, allí hay una palabra de Jesús para su vida. Esa  palabra marca el propósito de Dios para su vida. Ud. podrá caminar por encima de la tempestad, por la palabra de Jesús, así como lo hizo Pedro.  El hombre fue creado para gobernar sobre las circunstancias.

Posiblemente hoy Ud. se siente ahogado por las circunstancias, sin embargo Jesús le dice: Pasemos al otro lado.   Esa barca no se podía hundir, por que ya Jesús había declarado que irían al otro lado. Nunca piense que la tempestad es más grande  que la Palabra de Dios. Por encima de la Palabra de Dios no hay nada.

 2. Nuestra actitud es idéntica a la de los discípulos
v-36 .  Los discípulos tomaron a Jesús como estaba. Sabe que hay personas que no le han rendido su vida a Jesús, por que dicen. Es que no me siento digno, es que no le quiero fallar. Otros dicen todavía soy muy joven. Mi pregunta es que van a hacer en medio de la tempestad sin Jesús.  Hoy es el día para que tome a Jesús como está, hoy es el día de salvación. Mañana puede  ser tarde.

V –37. Pero se levanto una gran tempestad de viento. Cuando una persona invita a Jesús a su barca,  vienen olas que quieren ahogar la fe. Vienen fuertes vientos de críticas y de burlas que quieren inundar la decisión de la persona por Cristo.

No sé cual es la tempestad de viento que está azotando su barca. No se cual es la ola que quiere inundar su vida. Posiblemente es una ola de deudas, o de enfermedades. Posiblemente una tormenta atropelló su hogar, y hoy se está hundiendo. No importa cual sea su tormenta, de una cosa estoy seguro, si Jesús está en su barca,  pasará al otro lado.

v- 38. Jesús estaba durmiendo en la barca. Existe una pregunta. Por qué los discípulos dejaron dormir a Jesús. Sabe que hay muchos creyentes que tienen a Jesús dormido en su vida. Sus vidas son monótonas y naturales. No hay lo sobrenatural, y viven anegados por las circunstancias.

Los discípulos eran expertos pescadores, y el mar de Galilea era el sitio donde por años ellos trabajaron. Así que se sintieron seguros, y confiados, para llevar la embarcación al otro lado. Pensaron que Jesús no tenía nada que hacer. Ellos eran los expertos. Saben por que Jesús se duerme en una vida. Por la auto-suficiencia.  
Que piensa una persona cuando siente que su barca se está hundiendo:
¿ Jesús no tiene cuidado que perecemos?.  Sé que muchos se preguntan hoy: Jesús que pasa que no respondes, no ves que me estoy hundiendo. La pregunta es quien está manejando su barca. En este caso, los expertos dejaron dormir a Jesús, y por eso se vieron en problemas.
No espere a que su barca se esté hundiendo para acudir a Jesús.

3-) v- 39.  Y levantándose, reprendió al viento y dijo al mar. Aquí quiero enseñarles algo. Detrás de toda tempestad  hay una origen espiritual demoníaco. Es Satanás quien desea que Ud. naufrague. Jesús reprendió a los vientos,  y no se puede reprender a algo que no tiene vida. Jesús reprendió la fiebre de la suegra de Pedro, por que al igual que estos vientos,
eran personalidades espirituales.
Cuando Jesús expulsó a los demonios del Gadareno, estos se precipitaron al mar. El mar es un elemento natural que recibe ordenes de seres espirituales, por eso Jesús reprendió al viento, y habló al mar.

Hoy es el día para que Ud. reprenda los vientos que le están causando esa tempestad, que amenaza con hundir su vida. Reprenda al viento de la enfermedad, de la ruina, dele desempleo, de la división familiar.
v-40.  Las dos preguntas de Jesús para Uds. hoy son : Por que está amedrentado?    Lucas 8 : 25 : Donde esta su fe?.     Si Jesús está en su barca, porque está amedrentado.  Si Jesús le ha dado promesas, por que esta amedrentado.
Donde está su fe?. Saben la fe iba durmiendo en la barca. Los discípulos no vieron la necesidad de ejercitarla y por eso la dejaron dormir. Donde está su fe?. Está dormida. Las tempestades son grandes ejercitadores de la fe.
TEMPESTAD. El milagro de vencer las tempestades

(Marcos 4:35-41)

Al leer este hermoso relato acerca de la fe, podemos notar tres asuntos que sería bueno analizarlos en nuestra reflexión bíblica:

1. En la noche se produce la tempestad.- El relato nos dice que cuando era ya de noche y estaban por ir al otro lado del lago, Jesús y sus discípulos, se levantó en ese momento una gran tempestad que amenazaba poner en peligro la vida de todos los ocupantes de la barca. Justo cuando iban a cumplir con la misión de proclamar las buenas nuevas del Reino. Algo similar suele sucedernos cuando vamos a emprender alguna tarea. En ese momento, surgen tempestades que pareciera nos van a hundir o hacer fracasar lo que hemos querido realizar. Jesús y sus discípulos no fueron la excepción de esta amenaza. ¿Cuántas veces hemos sentido que en la oscuridad de la noche se nos levanta una gran tempestad y luego no sabemos por qué sucede eso?. Nos desesperamos y de inmediato cunde el temor, el pánico, la desesperación. Es en esas circunstancias que nos preguntamos: ¿De dónde vendrá mi socorro?.

Cuando pasemos por una situación similar debemos saber de qué manera una tempestad nos puede azotar en lo personal:

Tristezas
Dudas
Falta de seguridad
Tentaciones
Angustias
Problemas económicos
Situaciones difíciles que escapan de nuestro control
Malas decisiones
Pero también hay en nuestra sociedad actual muchas formas de tempestades que azotan nuestras vidas:

Odio infraterno
Violencia generalizada
Injusticias
Inmoralidad
Corrupción
Tráfico con el dolor ajeno
Violación de los derechos Humanos
Atentado contra la vida
Ante este peligro que nos genera miedo y que amenaza con hundirnos, sólo nos queda pedir a nuestro Dios que nos aumente la fe y esperar que Él realice el milagro de rescatarnos.

2. Nuestra actitud es idéntica a la de los discípulos.- En cada tempestad de la vida solemos clamar a nuestro Señor, de la misma manera que los discípulos: “Señor, sálvanos que perecemos” y es en ese mismo momento que Él confronta nuestra fe: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?” Muchas veces nos pasa lo mismo que a los discípulos, no ponemos nuestra confianza en el Señor y nos desesperamos, somos impotentes, morimos en nuestras propias tempestades. No somos capaces de vencer el temor y nos hundimos. No sabemos poner nuestra confianza en el Señor Jesucristo. Vamos desesperados de lugar en lugar, buscando una salida y no la hallamos. Pareciera que todo está perdido. No esperamos que el gran milagro de Dios se produzca. Olvidamos que el Señor Jesucristo nos ha dado la fe necesaria y la capacidad de realizar grandes cosas en su nombre.

3. Poner nuestra confianza en el Señor.- Cuando viene una tempestad a nuestra vida, debemos poner nuestra fe en el Señor Jesús y dejarla en sus manos para que se calme. En Él encontramos la calma necesaria y consuelo. Pablo mismo pasó por esta prueba, en medio de una tempestad, él puso su confianza en el Señor y no sucumbió en medio de ella (Hech. 27:39-44; 2 Co. 11: 25b). Cuando sople el viento gélido de la tristeza, podemos encontrar la calma necesaria y consuelo en la presencia de Jesucristo; cuando sople el ardiente viento de la pasión, tenemos paz y seguridad en la presencia del Maestro; cuando la tormenta de la duda amenace con destruir los más profundos cimientos de nuestra fe, hay seguridad y firmeza en la presencia de nuestro Señor; cuando el odio y el rencor inunden nuestro corazón, encontramos la calma y la paz necesaria en la presencia de nuestro Salvador. Confiemos siempre en el Señor y pidamos que nos aumente la fe, que nos ayude a calmar todas las tempestades que azotan nuestra vida, a la iglesia y a nuestro país.

Que su paz nos sobreabunde y que podamos visualizar el horizonte que sólo Él nos tiene preparado para cada situación y que no caiga nuestra fe. Amén.

martes, 16 de julio de 2013

APRENDAMOS A DESCANSAR EN DIOS, CADA DIA TRAER SU AFÁN.




“Así que no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a  cada día su propio mal”.
Mateo 6:34

Este devocional de hoy es como la continuación del anterior que hablaba de renovar nuestra mente, pues en realidad el mayor inconveniente que tenemos para aquietar y relajar nuestra mente, son las preocupaciones, sin embargo, he comenzado por el final de este hermoso capitulo,  con el fin de que podamos tenerlo como un punto de partida o de referencia y podamos comprender la importancia del mensaje de Jesús.

Podemos descubrir desde el Capitulo 5 de San Mateo (comenzando con el Sermón del Monte) y continuando con este Capitulo 6,  que Jesús esta definiendo, sintetizando y resumiendo nuestra espiritualidad y relación con El, con nuestro Padre Celestial, con el prójimo, con la ley y la justicia, con nosotros mismos, nuestro carácter, y nuestro destino futuro; podemos ver que Jesús realmente es hombre y  Dios y no solamente nos conoce, sino que conoce todo por lo que pasamos, porque El también lo paso, conoce lo efímero de la existencia humana y conoce todo,  hasta el final de los tiempos y  aun lo que será mas allá. Jesús conoce el camino, pues El mismo es ese camino y sabe que como humanos nos preocupamos, sufrimos, somos frágiles y  vulnerables, pero también sabe que unidos a El, somos fuertes e invencibles, que vivimos por fe y que nuestra vida realmente  tiene un propósito, que a lo mejor no todos estamos cumpliendo.

Antes de este versículo, casualmente, nos esta llamando a buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y nos promete que todo lo demás que nos preocupe, lo tendremos también por añadidura, es decir, que el premio mayor es El y lo demás son simplemente premios de consolación o secundarios, pero a veces nos olvidamos del tesoro que tenemos en los cielos y nos preocupamos y esforzamos demasiado por “las añadiduras”, al punto que casi hemos invertido sus palabras y queremos primero las añadiduras en esta vida  y luego el reino de los cielos, quizás en la otra; se nos olvida que seguir a Jesús es también experimentar dolor, sufrimientos, separaciones, perdidas y  fracasos y hasta la muerte de lo que conocemos y vivenciamos como nuestro propio “YO”. Y que todo esto Él lo permite para sensibilizarnos hacia el “ser humano” como vive, como sufre, como padece y cuanto necesita de Dios.

Yo mismo muchas veces no alcanzo a entender la magnitud de estas palabras, pero si se con absoluta firmeza que quiero aferrarme a sus palabras, ponerlas por obra, aprender a vivir cada día, sin preocuparme tanto por el mañana, con fe y con la confianza y mi esperanza puestas en El, de que sea cual sea el mañana, Dios esta obrando en mi vida y en tu vida y que Su Espíritu Santo tiene el poder de transformar vidas, de construir, de restaurar, de mejorar, de bendecir, de sanar y que nuestro futuro, tal vez es mucho mejor de lo que aun nosotros podemos imaginar.
Con o sin añadiduras, ya tenemos lo más importante que es a Jesús mismo en nuestra vida, en nuestro corazón, tenemos su paz, su amor, su perdón, su palabra, sus promesas y la vida misma,  en sus manos, de donde nada ni nadie podrá separarnos, pero no nos quedemos con este tesoro escondido solo para nuestra propia comodidad y conveniencia, el mundo necesita también de El y somos llamados a ser sus testigos, su voz, sus manos, su boca, pues pies.

Como lo dijo nuestro Jesús, El Padre todavía trabaja y esta trabajando en cada hogar, en cada criatura, en cada persona que invoca su nombre, que sufre injusticia, en cada situación, en cada conflicto, en cada guerra; nuestro papel es ORAR MAS, ser intercesores por aquellos que no tienen voz, que aun no le conocen, ser mensajeros de su amor y su palabra, ser obreros de su obra, despertar del letargo en que vivimos, ser una luz en medio de las tinieblas, traer esperanza al que no tiene y en lo que podemos dar, mas que en lo que podemos recibir.
Yo sé que no podemos hacer mucho por solucionar los enormes problemas del mundo, pero Dios si tiene el poder, nosotros  podemos orar, orar por aquellos que aun no le conocen, que están privados de su libertad, que sufren, que están enfermos, que padecen persecución por causa de su nombre, que arriesgan sus vidas por llevar el evangelio a lugares remotos y olvidados y aun podemos orar con mas frecuencia por las necesidades de los que están cerca, de las personas que conocemos, de nuestra familia, de nuestros vecinos, pastores, misioneros y por los que no conocemos pero que sabemos de sus acciones por las noticias, por la TV, por las personas con que trabajamos, que estudiamos, etc. Nos maravillaríamos de saber lo que Dios puede hacer con nuestras oraciones: milagros, salvar vidas, proteger personas, enviar a sus ángeles, sanaciones, restaurar vidas perdidas, levantar lideres y obreros para su obra…..estoy segura que este mundo seria mejor, si nos preocupáramos menos por nosotros mismos (las añadiduras)  y oráramos mas los unos por los otros, por las naciones, por el fin de las guerras y por la paz.
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Mateo 6:19-20